Era la única hija de Jorge V y María de Teck. Los demás eran todos chicos, entre ellos dos futuros reyes. Quizá eso fue lo que le dio un carácter tachado de “masculino” que combinaba con una timidez enfermiza y gran afición a los caballos. Sumamente protegida por sus padres, su matrimonio llegó a convertirse en una especie de cuestión de estado: para unos se le estaba “pasando el arroz” mientras que otros vieron en el enlace de la Princesa una oportunidad para vender la monarquía tras la catástr