Carradine fue ampliamente reconocido por su papel en la serie juvenil Lizzie McGuire, donde interpretó al padre de la protagonista, consolidándose como una figura cercana para toda una generación de espectadores.
Además de su trabajo en televisión, también destacó en cine, especialmente por su participación en la comedia Revenge of the Nerds, que se convirtió en una película de culto en los años 80.
Robert pertenecía a la reconocida familia Carradine, una dinastía de actores de Hollywood que incluye a su hermano David Carradine.
Su fallecimiento ha generado numerosas reacciones de colegas y seguidores, quienes recuerdan su legado en el cine y la televisión.