SAO PAULO, 1 ago (Reuters) - En su décimo día en el mar, los cuatro polizones nigerianos que cruzaron el Atlántico en un diminuto espacio sobre el timón de un carguero se quedaron sin comida ni bebida. Sobrevivieron otros cuatro días, según su relato, bebiendo el agua del mar que chocaba a unos metros debajo de ellos, antes de ser rescatados por la policía federal brasileña en el puerto de Vitoria, en el sureste del país.