Su victoria era predecible y a la vez inverosímil: la delirante comedia "Todo en todas partes al mismo tiempo" se llevó el domingo el Óscar a la mejor película, convirtiéndose en uno de los filmes más disparatados en ganar el premio mayor de Hollywood.Con su elenco predominantemente asiático, símbolo de una diversidad popular en Hollywood, también había ganado la mayoría de los premios otorgados en las semanas previas a los Oscar.