En las últimas semanas activistas medioambientales han multiplicado acciones contra obras de arte para alertar a la opinión pública sobre el cambio climático. ¿El momento de urgencia climática justifica estas llamadas de atención? ¿Es efectivo o más bien contraproductivo este tipo de activismo? Y todo ello cuando acaba de concluir la COP27 en Egipto con resultados bastante limitados Sopa de tomate sobre Los girasoles de Van Gogh en la National Gallery de Londres, puré de patatas a un cuadro de M