Crecer bajo la cegadora luz de los focos ha sido un denominador común para los traumas de medio Hollywood, pero hay casos que todavía sorprenden. Como el de Chloë Grace Moretz, que comenzó su carrera cuando no había cumplido los diez años y ahora con veinticinco admite que le ha pasado factura. "Todo cambió cuando salió Kick-Ass, tenía doce y desde ese punto mi vida dio un giro", ha explicado la intérprete en una entrevista a la revista Hunger, en donde admite que llegó un momento en el que sint