WASHINGTON.- La noche en Washington tenía ese aire enrarecido que precede a las tormentas políticas. En el salón del Hotel Washington Hilton, donde cada año se celebra la cena de corresponsales de la Casa Blanca, el poder suele disfrazarse de ligereza, con bromas pesadas e incluso golpes bajos. Donald Trump había entrado al cavernoso salón, b
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