LA AUDITORÍA RESPONDERÁ TRES PREGUNTAS: SI HUBO UNA INFECCIÓN ASOCIADA A LA ATENCIÓN; SI ÉSTA CAUSÓ O CONTRIBUYÓ A LA MUERTE DE LOS RECIÉN NACIDOS; Y SI HUBO FALLAS QUE SE PUDIERON EVITAR.
EL IMSS NO INTERVENDRÁ EN LAS CONCLUSIONES NI PODRÁ MODIFICARLAS. LOS RESULTADOS SE COMUNICARÁN PRIMERO A LAS FAMILIAS”, REFIRIÓ ZOÉ ROBLEDO.
Asimismo, informó la separación temporal del director del Centro Médico Nacional de Occidente y del jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales, mientras se lleva a cabo la auditoría.
Ambos serán separados de sus cargos con el objetivo de garantizar que el proceso pueda desarrollarse con plena libertad y sin ninguna interferencia.
La investigación será independiente y transparente”, advirtió.
También se profundizará en la investigación epidemiológica para conocer el origen de los brotes y determinar su relación con los casos identificados.
En caso de confirmarse una falla, adelantó el director general del IMSS, “habrá reparación”.
Finalmente, se creará un Comando Operativo del Sector Salud para la seguridad de los recién nacidos en todas las unidades de cuidados intensivos neonatales del país.
Este comando se compondrá de:
- vigilancia epidemiológica homologada con alertas tempranas de brote
- revisiones periódicas de las condiciones de atención y de las medidas de control de infecciones, con criterios de ingreso y estancia
- la obligación de informar oportunamente a las familias y de escalar los casos graves a las autoridades centrales en plazos definidos
- protocolos para evaluar fallecimientos asociados a brotes