La partida de ping-pong ha llegado a su fin. Cuando faltaban poco más de veinte días para la coronación de Carlos III, el Palacio de Buckingham despejaba una de las grandes incógnitas: el príncipe Harry estará ese histórico 6 de mayo en el Abadía de Westminster, Meghan Markle no y sus hijos, los príncipes Archie y Lilibet tampoco. Ellos se quedarán en Estados Unidos por lo que la estancia del duque de Sussex en el Reino Unido parece fugaz, un trámite de ida y vuelta. Así se pone fin a muchas dud